Atendiendo a los datos sobre la evolución del número de personas infectadas y fallecimientos en España estaba convencida de que no habría que concienciar más sobre la necesidad de quedarse en casa y cumplir con lo decretado por el Gobierno. Pero tras ver en la tv algunas actitudes y personas que parece que no va con ellas, he pensado que quizás no esté de más reactivar mi blog para pediros que os quedéis en casa.

Muchos de vosotros sabéis que he sido madre hace poco, y que prácticamente todo mi tiempo está dedicado ahora al bebé. He aparcado temporalmente mi primera vocación –aun falta para volverme a reunir con mis alumnos en el colegio-, y respecto a mi segunda vocación –la política- reconozco que tengo ganas de volver a la rutina del Ajuntament de Marratxí y junto con mis compañeros seguir nuestro trabajo en la oposición aportando mejoras para el municipio.

QuédateEnCasa es la frase de moda estos días y ojalá sea parte de la solución. Ojalá quedarnos en casa nos ayude a frenar esta pandemia, a frenar la curva de contagios y también de personas fallecidas en nuestro país.

La pandemia COVID-19 ha llegado a España y se está propagando a toda velocidad. Son muchas las medidas que se están tomando para intentar paliar sus efectos, y una de ellas, la que está más a nuestro alcance, es la de quedarse en casa y no salir con el fin de evitar propagar más el virus. Ahora mismo la mejor vacuna disponible es la responsabilidad de cada uno de nosotros.

De momento nos han indicado hacerlo durante 15 días, y es probable que no sea suficiente y que se alargue más de estas dos semanas. Por ello debemos estar concienciados y respetar esta máxima.

Quedarse en casa supone muchos sacrificios, pero también muchas ventajas. En casa, para empezar, evitamos contagiarnos del virus y, a la vez, contagiar al resto de ciudadanos en caso de que nosotros seamos portadores de ese virus.

Además, si nos quedamos en casa ayudamos a todo el sistema de salud de nuestro país a poder trabajar para ayudar a los que realmente lo necesitan, evitamos ocupar camas sanitarias innecesariamente, evitamos colapsar los servicios de urgencias, evitamos consultas no realmente urgentes en estos momentos y dejamos a todo el personal sanitario trabajar de manera más fluida.

Cierto es que no es fácil quedarse encerrado en casa, sin salir, pero sinceramente asumiendo la situación y la necesariedad de la medida resulta que es lo más sencillo del mundo.

Es necesario que todos pongamos nuestro granito de arena para que esto pase cuanto antes y que las consecuencias sean las menos posibles.

Veamos la parte positiva de las cosas. Quedarnos en casa nos da la oportunidad de compartir tiempo con los nuestros, algo que siempre echamos en falta.

Nos da la oportunidad también de disfrutar más de nuestros hijos, o nuestros padres y/o parejas.

Nos da la oportunidad de reflexionar acerca de muchos aspectos, pero sobre todo nos da la oportunidad de VIVIR en familia, cocinar, leer, jugar, organizar, trabajar, entretenernos, disfrutar de la música, el cine, muchos hobbies…

Son muchas las empresas, editoriales, bibliotecas, museos, artistas que nos ofrecen de manera gratuita sus servicios, aprovechémoslo. Afrontemos estos días con actitud positiva, con optimismo, y valorando en todo momento que el esfuerzo de cada uno es imprescindible para vencer al virus.

Sé que este es un post un poco largo, pero no puedo acabarlo sin incluir en él un agradecimiento a todos los profesionales de la sanidad, que tan bien nos cuidan siempre y que situaciones como esta hace que valoremos y reconozcamos. También a los farmacéuticos, policías locales, fuerzas y cuerpos de seguridad, protección civil, empleados en los supermercados, a quienes limpian las calles, transporte público… En definitiva a todas las personas que se la juegan cada día por servir a los demás.

Gracias.