INDIGANCIÓN, eso es lo que siento en estos momentos.

La nueva Ley Educativa que ha estado preparando el Gobierno, con nocturnidad y alevosía, mientras el país entero está sumido en una gran crisis derivada de la pandemia del COVID-19, está provocando rechazo en muchos sectores de la sociedad, y muy concretamente en el de la Educación Especial y Concertada, que como sabéis es el mío.

Mientras los docentes y todo el personal al servicio de las escuelas en este país estamos haciendo un gran esfuerzo para poder afrontar este curso 2020-2021 con la mayor seguridad posible, y así mantener le educación para millones de niños y adolescentes en este país, el Sr. Sánchez y sus socios se han dedicado a boicotear a una gran parte de ese colectivo: la educación CONCERTADA y la educación ESPECIAL.


La Ley Celaá pretende eliminar los Centros de Educación Especial!!!

Sí sí, así está previsto en la Disposición Adicional IV, con una clara intención de permitir que las comunidades autónomas, de manera paulatina, puedan ir vaciando las aulas de Educación Especial y convertirlas en Centros de Recursos, sin apenas alumnos.

Esta decisión es lamentable y fruto del desconocimiento. Por ello me encantaría explicarle a la Sra. Ministra y a todas las personas que han trabajado en la redacción de esta Ley (y a todos los diputados que van a votar a favor) por qué la Educación Especial NO DEBE DESEPARCER.

  • El grado de satisfacción de las familias escolarizadas en Educación Especial es muy alto.
  • No siempre la segregación es una cuestión negativa, y no lo es cuando niños y niñas viven y conviven con iguales y se sienten (después de una gran periplo en el itinerario ordinario: Primaria y ESO) al fin, tranquilos, comprendidos, capaces e iguales.
  • No se trata de aplicar IGUALDAD, sino EQUIDAD, se trata de dar a cada alumno lo que necesita, no lo mismo que al resto.
  • En Educación Especial trabajamos una programación por alumno/grupo determinada por las necesidades de cada persona, no nos guiamos por unos estándares normativos, y eso es lo que posibilita que los alumnos especiales sientan motivación y continúen con nosotros.
  • No todos los alumnos con discapacidades intelectuales (leves, medias, severas… etc.) pueden seguir los estándares de la educación ordinaria; NO TODOS SOMOS IGUALES.


Les invito a conocer mi aula, mis alumnos y nuestro sistema de trabajo y la opinión de las familias y es probable que si lo toca usted con las manos, y esté deacuerdo con la Ley Celaá, cambie de opinión.